Mi boda de cuento (aperitivo)

Lo sé, llevo desaparecida mucho tiempo, pero el mes antes de la boda fue un no parar entre trabajo, visitas familiares en parís, viaje a Sevilla la semana antes, millones de cosas que hacer. En fin, hoy ya soy una mujer casada y puedo decir que el día de nuestra boda fue el más maravilloso que he vivido hasta ahora. Mi intención es poder contaros al detalle todo lo que ocurrió ese día e ilustrarlo con imágenes. Por eso en cuanto Víctor me pase toooooooodas las fotos me pondré manos a la obra con los posts. Por el momento puedo mostraros un aperitivo con las fotos que el propio Víctor Aláez ha publicado en su blog. El 18 de junio de 2016 fue un día mágico. La semana previa fue una locura porque yo quería tener absolutamente todo bajo control y no me daba la vida para ir de un lado a otro resolviendo cosas. Pero mereció la pena. El jueves antes de la boda Fer (mi ya marido 🙂 ) me llevó por sorpresa a cenar al restaurante Abades Triana, a la orilla del Guadalquivir en mi adorada calle Betis y teniendo como vistas la Torre del Oro y La Giralda. Celebramos nuestra última cita de solteros y luego nos reunimos con familiares de Fer que ya empezaban a llegar desde Argentina. El viernes tocaba recoger los últimos detalle e ir a la Hacienda para colocar cosas, que ya veréis en los próximos post. ¡Ese día ni comimos! Estuvimos horas al sol colocando cada detalle para que todo estuviera perfecto. Por la noche mi madre y Paco nos habían preparado una increíble sorpresa. Habían reservado un autobús turístico sólo para nosotros e invitaron a toda la familia de Fer y los amigos que venían de fuera de Sevilla. EN el autobús teníamos bebidas fresquitas, ibéricos varios e ¡incluso pescaíto frito! Fue genial, pudimos bajar en la Plaza de España y hacernos una foto de grupo. Además aproveché para darle a Fer su regalo de compromiso ante todos sus familiares. Me confieso una nostálgica total y cada vez que veo alguna foto de la boda no puedo evitar emocionarme porque no sabría describir con palabras lo inmensamente felices que fuimos ese día y lo perfecto que fue todo. Quería dar gracias a tantas personas, además de mi familia y amig@s: a Mª del Mar y su equipo de Pol Núñez, porque viví momentos mágicos en su taller y me sentí una verdadera princesa el día de mi boda; a Antonio, de Caruso Alta Bisutería, por haberme hecho esa tiara perfecta; a Marta Vera y Rocío, por un estilismo impecable y porque son geniales; a Ainhoa y Alejandra, de Ainhoa&Co, por una decoración de cuento y porque he ganado unas amigas; al catering Delfín Delicatessen, por un servicio perfecto y una comida exquisita; a la Hacienda La Cabaña, porque ese lugar me enamoró desde el primer día, a Casto Domínguez del Grupo Alboroto, que pusieron ese toque flamenquito que me vuelve loca; y a Víctor Aláez y su equipo, porque nos hicieron sentir muy a gusto y el resultado el simplemente maravilloso, supieron captar a la perfección nuestra felicidad. Os dejo con el aperitivo fotográfico y nos leemos en el próximo post con más de la boda :). ¡Feliz semana!

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